Hoy recorreremos los caminos de nuestra bella ciudad, la antigua Xelajuj Noj, rodeada de cerros y montañas que entre calles estrechas cuestas y bajadas alumbra noche a noche la luna plateada.
Cuando pensamos en Quetzaltenango se siente la secuencia de una historia donde compaginan las marimbas desde antaño y se vuelven espejos en sus romances al anochecer.
Cuando lejos nos encontramos de tan bella ciudad, el alma fragmenta en poemarios de añoranza, aquella que en su lírica costumbre se anida la marimba que atrae con sus notas; la luna de Xelajú, luna que se levanta la enagua tan coqueta cuando la marimba canta el segundo himno de toda Guatemala
Quetzaltenango y sus montañas que enamoran o el ancho del río en sus faldas baña, la majestuosidad del volcán que de nieves se corona y el valle que se puebla de trigales cuando las suaves brisas mañaneras barren con el velo de las neblinas las campiñas de mi tierra.
La antigua Xelajuj Noj, de nuestros abuelos mames y kiches, que en dialecto significa bajo las diez ideas, Tsheljup en dialecto mam – Al pie de la pradera. No basta cantarte, declamarte poemas, no basta admirar tanto paisaje lleno de linaje, hay que vivir y recorrer tus calles llenas de historia que guardan celosas recuerdos del ayer. Hay que conocer tus costumbres, tus trajes, tu gente trabajadora, hay que reconocer la ciudad actual donde el comercio es la base del desarrollo, que inspiro a Domingo Bethancurt y aquél inolvidable Ferrocarril prueba de la pujante vida de la segunda ciudad en importancia
Llegó la hora de recorrer los barrios más antiguos de esta bella ciudad de la estrella, iniciamos con el barrio más legendario SAN BARTOLOME famosa por su gente laboriosa, lugar que guarda celoso la triste desaparición del futbolista Mario Camposeco, calles anchas llenas de tradición protegida por el Señor Sepultado y Virgen de Dolores de la Iglesia que lleva el nombre del apóstol San Bartolomé. Allí se escribe una historia, la de antaño donde tantos personajes han dejado sin escribir en el libro de la vida y ha quedado extraño silencio de aquellas generaciones indígenas-
Visitaremos el famoso Caracol, en su mitad es curva e inclinada avenida, los jóvenes de antaño caminaban buscando un amor ya que su altura se prestaba para admirar la extensión toda de la ciudad, y aprovechaban las jovencitas para llenar su tinaja en el chorro de agua cristalina mientras tomaba el sol en ese bello nombre marino “El Caracol”.
Y muy cerca de allí “Las siete esquinas” famoso por su precisión, que tantas calles une sollozas por la historia que partió, pero alegres de mostrar los empedrados y adoquinados de la Xelajuj noj de antaño
Viendo para adentro, como ven los ciegos ¡Cuál me es agradable recordar “El Prado” de los Mazariegos!
¡Aquella ondulada triguera sedeña, aquellas nubladas mañanas de ordeña, ya casi en otoño, aquellas manzanas y peras! ¡Y Yo enamorado!, del paisaje por supuesto... esas verdes praderas donde el tiempo vuela y el alma espera.
A la par el Cenizal calle ancha de ceniza y arena donde baja el torrente de lluvias, donde su gente laboriosa amanece con una sonrisa en sus labios... el cenizal ahora ya poblado y entre colonias muy elegante suenas, pues los buses no te olvidan y la Xelaju te lleva...
Quetzaltenango y sus sitios que reflejan una historia como el río seco que desde siglos por arte del chorro de un cráter secándose más tarde y es hoy un cauce de lleva y traes, eres parte del tráfico pesado que pasa por tus orillas dejándole un descanso a la cuesta blanca.
Otro de los lugares es el parque Benito Juárez, donde resalta la belleza de la fuente y la naturaleza refleja su singular belleza, allí donde se encuentra el calendario azteca, y las bancas de piedra que se resaltan satisfechas por alojar tanto comercio y la alegría de la gente que viene del marcado la Democracia a admirar la arquitectura gótica del templo de San Nicolás.
El barrio las flores y que flores! nunca como antaño donde bajaban las señoritas a la pila que hace paisaje con la calle de piedra, donde las casas algunas son de adobe otras de construcción nueva, sin embargo la modernización la ha convertido en un lugar muy comercializado donde se encuentran flores y un mercado.
Los chocoyos si me preguntan el nombre le diré que no es porque un río pasaba debajo del puente, ni porque sus calles de piedra parecen un barco con olas que el puente adorna, es porque antaño vivían los pájaros que así se llamaban y eran trepadores los chocoyos cuantos recuerdos quedaron.
El barrio San Antonio, tercera avenida corta, tercera avenida sur: te disparó la Pedrera en el pasado.
donde se encuentra la avenida José Ortega, allí donde está el patrimonio cultural, la radio de mis amores que años tiene de pasar días y días de creatividad y entretenimiento.
San Antonio, que en tu capilla guardas leyendas como la del 13 de junio en el que las señoritas buscan trece centavos para conseguir novio, son las calles angostas y torcidas que adentran al corazón de la ciudad.
El calvario calle transformadas por el paso del tiempo donde está cerca la última morada, calle de historia desde su adoquinado hasta su árbol centenario que observa las cajas fúnebres que contrastan con la alegría de los chiquillos cuando sales a ala escuela y pasan jugando en el parque o los torneos de fut-boll que juegan en sus canchas donde se encuentra la cuesta de la cervecería que ha muchos antoja, vena que lleva a la zona 3 donde el comercio refleja su mayor esplendor.
Las avenidas y calles como la de “Los Montepíos hacia el Banco Central, la calle de Morazán, la de San Sebastián, desde la octava hasta la quinta que vienen en zig-zag, y la que con pendiente fue de San Nicolás donde se encuentra el Banco Central.
Nuestra tierra quetzalteca se enorgullece por sus mujeres que se trenza sus cabellos con el listón de vistoso color; el guipil de palito y bordado a mano con el corte jaspeado o variado y en el hombro orgullosa lleva el perraje como esencia de su linaje e identificación en la república del Quetzal, que contrasta con los edificios arquitectónicos de la época colonial, aquellos donde guardan a los líderes como gobernación y municipalidad.
Nuestra ciudad que cuenta con arquitectura de paredes gruesas, amplios cuartos y altos techos, largos ventanales. Cómo dijo Domingo Bethancurth el tiempo todo lo borra pero continua la historia en el alma sin cumplirse la versión.
Mujeres que han dejado huella como las reinas indígenas y Umial tinimit que portan felices el nim-pot o guipil grande, las sandalias de cuero crudo y la cinta roja que muestra la belleza de la mujer dichosa llena de hermosura, como joya mística lleva en su traje su historia, colorido y belleza.
Domingo Bethancurt afirmo que trasciende al infinito la belleza de su ser si ha pasado una Verónica no de nombre sí de fantasía.
Las tradiciones Quetzaltecas resaltan en los bautizos, quince años, especialmente en los casamientos y aniversarios de boda, ya que es como si el tiempo retrocediera y las costumbres de los abuelos siguieran vivos, así de ceremoniosas son las actividades que desempeñan deacuerdo a el acontecimiento.
En primera instancia es la presentación de padrinos donde el Tertulero lleva el saludo de los protagonistas a los futuros compadres, allí se brinda y se reparten las boquitas preparadas con especial esmero, luego se realiza la eucaristía en la parroquia cercana, para despues felicitar al agasajado y más tarde se realiza el bals, el son donde todos disfrutan de un brindis y al compás de la Marimba la fila de hombres y la fila de mujeres bailan orgullosos el sonar del teclado moreno
Despúes de la cena inicia el parrandón como popularmente se dice, jovenes y señoritas danzan y aprovechan el baile para iniciar una bella amistad.
Todo transcurre sin novedad, gracias a el Tertulero o Maestro de ceremonias que siempre esta al tanto de los detalles para que sea todo un éxito.
Casí siempre el otro día se realiza el quita goma, donde llegan una mínima parte de los invitados con frutas de la época para deleitarse de un delicioso coctél y festejar el triunfo
del ceremonioso acto en la sociedad.
En las familias Quetzaltecas siempre acostumbran celebrar cada festividad como la navidad, año nuevo, Semana Santa, día de la Madre, la idependencia, la Patrona la Virgen del Rosario El día de los Difuntos en fin, entre compadres se obsequian la RELIQUIA que es elegantemente llevada en la servilleta ceremonial entre canastos y ésta contiene la comida adecuada a la ocasión.
Aquí es famoso el Atól de Elote, el Arroz en Leche, el maíz quebrado, los chuchitos, el tamal de elote, el cambray y en fin toda una serie de gastronomía típica que hace deleite al paladar.
No se puede hablar de Quetzaltenango sin hablar de su marimba, Señora que engalana con sus notas, lo magistral de la patria señorial, transforma la campiña en serenatas y el corazón le brinda rituales a Dios.
Marimba que hace danzar en su encanto, paradigma del relicario de su raza que suspira, llora y rie.
Cúentanos Marimba en que paisaje retocas tus pestañas y en que lagos escondes tus promesas, quise que en nuestro corazón depositaras para inspiración de la radio que te llama.